Si estás en un punto en el que una fobia te limita en tu día a día, la terapia psicológica te ayuda a ordenar lo que está pasando y a trabajar, con método, lo que hoy te bloquea: evitación, ansiedad, pensamientos anticipatorios, síntomas físicos o una reacción de miedo que aparece “sin control”.
Primera visita terapéutica: 30€ / 1 hora
No hace falta “estar fatal” para venir. Muchas personas llegan cuando se repite alguno de estos patrones:
Si te resuena cualquiera de estos síntomas, estás en el sitio correcto: tratamiento de fobias con una intervención clara y orientada a avanzar.
Ayudamos con todo tipo de fobias: aracnofobia, tanatofobia, glosofobia, acrofobia, agorafobia, aerofobia, tripofobia y más. Identificaremos qué está sosteniendo el miedo y qué necesitas cambiar para recuperar control y libertad de movimiento.
Algunos puntos que trabajaremos en sesión:
Aunque a veces se confunden porque ambos pueden generar ansiedad y conductas de evitación, una fobia y el Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) no son lo mismo.
La fobia es un miedo intenso y desproporcionado hacia una situación u objeto concreto, como volar, ciertas alturas o algunos animales. La reacción habitual suele ser evitar ese estímulo para reducir el malestar.
El TOC, en cambio, funciona de otra manera. Se caracteriza por pensamientos intrusivos y repetitivos (obsesiones) que generan ansiedad, y por rituales o conductas (compulsiones) que la persona realiza para intentar aliviar esa tensión. Un ejemplo frecuente es el miedo a la contaminación acompañado de lavado de manos repetitivo.
Aunque pueden parecer similares en algunos casos, el mecanismo psicológico es distinto y, por eso, el abordaje terapéutico también se adapta a cada caso, aunque ambos suelen trabajarse con terapia cognitivo-conductual.
0€/30 minutos
30€ /1 hora
50€/1h
Al solicitar una PRIMERA VISITA en nuestros centros u online, puedes elegir 2 opciones:
PRIMERA VISITA INFORMATIVA: es gratuita, tiene una duración de 30 minutos y es informativa. El psicólogo te informa sobre cómo ayudarte, cómo funcionamos y respondemos a tus posibles consultas.
PRIMERA VISITA TERAPÉUTICA: tiene un coste reducido de 30 €, dura 1 hora y es terapéutica. Tú nos explicas qué te sucede, cuál es tu problema y qué necesitas trabajar. En esta visita terapéutica está incluido el obsequio de un Manual de Psicología, solo para adultos que necesiten hacer terapia individual.






















Dos centros de psicología en Barcelona…
Elige la ubicación que te resulte más cómoda. Ponemos a tu disposición dos centros de psicólogos en Barcelona, en Les Corts y Sant Gervasi, ambos diseñados como un espacio de confianza para ofrecerte la mejor atención profesional y personalizada.
Las dudas antes de empezar una terapia son normales. Resolvemos algunas de las preguntas más comunes a continuación. Contacta con nosotros si necesitas más detalles o información.
Sí, las fobias pueden trabajarse y, en muchos casos, superarse con apoyo terapéutico. Aunque el miedo pueda sentirse muy intenso o llevar años presente, eso no significa que sea permanente.
Muchas personas conviven durante mucho tiempo con una fobia adaptando su vida para evitar aquello que les genera malestar, pero esa evitación suele reforzar el problema con el tiempo.
En terapia se trabaja para comprender el origen y mantenimiento de ese miedo, reducir la respuesta de ansiedad y desarrollar nuevas formas de afrontarlo. De manera progresiva, es posible disminuir su impacto hasta que deje de condicionar tu día a día.
No existe un tiempo único, porque depende del tipo de fobia, la intensidad del miedo, el tiempo que lleve presente y cómo esté afectando a tu día a día. Cada proceso es diferente.
En muchos casos, con un abordaje terapéutico adecuado, pueden empezar a verse avances en un tiempo relativamente breve. Otras situaciones pueden requerir un trabajo más progresivo.
Lo importante es entender que superar una fobia no siempre significa que el miedo desaparezca por completo, sino que deje de condicionarte y puedas afrontar esas situaciones con mayor seguridad y menos ansiedad.
Buscar ayuda puede ser recomendable cuando el miedo empieza a afectar tu rutina, condiciona decisiones importantes o te lleva a evitar situaciones que antes podías manejar con normalidad.
Por ejemplo, si una fobia te impide viajar, conducir, acudir a ciertos lugares o relacionarte con tranquilidad, puede ser buen momento para trabajarlo en terapia.
También es importante pedir apoyo si la ansiedad anticipatoria (el miedo a que aparezca la situación temida) empieza a generar un malestar constante.
No es necesario esperar a que una fobia sea incapacitante para tratarla. Cuanto antes se aborda, antes puede reducirse su impacto y recuperar sensación de control.
Existen muchas formas de fobia, pero algunas de las más frecuentes son el miedo a volar, a conducir, a las alturas, a los espacios cerrados, a las agujas o a situaciones sociales como hablar en público o exponerse ante otras personas.
Aunque cada caso es diferente, todas tienen algo en común: el miedo acaba condicionando conductas de evitación que pueden limitar el día a día.
La terapia puede ayudarte a entender qué mantiene ese miedo, reducir la ansiedad asociada y trabajar herramientas para afrontarlo de forma gradual y segura.
El objetivo no es “forzarte” a enfrentarte al miedo sin más, sino ayudarte a que deje de tener el control sobre tu vida. Con el acompañamiento adecuado, muchas fobias pueden tratarse de forma eficaz.
Sí, la terapia online puede ser una opción eficaz y, en muchos casos, ofrece resultados comparables a la terapia presencial. El proceso terapéutico mantiene los mismos objetivos: comprender lo que te está generando malestar, trabajarlo en profundidad y ayudarte a desarrollar herramientas para gestionarlo.
Además, para muchas personas supone una forma más cómoda y accesible de empezar terapia, favoreciendo la continuidad del proceso.
El formato online permite realizar un trabajo terapéutico estructurado, cercano y adaptado a tus necesidades, igual que en consulta presencial.
Lo importante no es tanto si la terapia es online o presencial, sino contar con un espacio terapéutico en el que te sientas acompañado y con un abordaje adecuado para ti.
Sí, y de hecho es una de las dificultades que suele trabajarse con buenos resultados en terapia. El miedo a hablar en público puede generar ansiedad intensa, bloqueo, anticipación constante o evitación de situaciones académicas, laborales o sociales.
En terapia se trabaja para entender qué hay detrás de ese miedo. Por ejemplo, temor al juicio, a equivocarse o a perder el control y desarrollar herramientas para gestionarlo.
Dependiendo del caso, se puede intervenir sobre los pensamientos que alimentan la ansiedad, la respuesta física que aparece en esas situaciones y, cuando tiene sentido, realizar un trabajo progresivo para ganar seguridad al exponerse a hablar delante de otros.
El miedo a las agujas o a las inyecciones es más frecuente de lo que parece y puede trabajarse en terapia. En algunas personas genera solo malestar o anticipación; en otras puede llevar a evitar análisis, vacunas o revisiones médicas necesarias.
En terapia se aborda entendiendo cómo se activa ese miedo y qué lo mantiene, para ir reduciendo la ansiedad asociada y desarrollar herramientas para afrontarlo de otra manera.
Además, en este tipo de dificultades el trabajo terapéutico puede adaptarse mucho a cada caso, siempre de forma progresiva y respetando tus tiempos.
Que algo te genere miedo no significa que tengas que resignarte a convivir con ello. Puede trabajarse.